Los de Scariolo tropiezan en la primera fecha del año con la visita del cuadro Culé
El Barça se lleva el primer Clásico de baloncesto de 2026. Los de Scariolo no pudieron arrancar con mayores pulsaciones en la Liga Endesa. El Movistar Arena vestía sus mejores galas para acoger el primer Real Madrid vs Barcelona de baloncesto de este 4 de enero de 2026, un choque de trenes de ida y vuelta que terminó decantándose del lado del FC Barcelona por una diferencia de 5 puntos (83-88), tras un final de infarto que mantuvo en vilo a ambas aficiones hasta el último suspiro.
Primer cuarto: Intercambio de golpes y recital de Kevin Punter (24-28)
El partido comenzó con una marcha más por parte del Real Madrid. Los blancos saltaron a la pista con agresividad, castigando desde la línea de tres y forzando las faltas del rival. Sin embargo, el Barça no tardó en responder con la misma moneda, afinando la puntería desde el perímetro. En este toma y daca, Mario Hezonja empezó a reclamar el protagonismo por el bando merengue, mientras que Tomás Satoransky comandaba las operaciones azulgranas.
A pesar de la superioridad inicial del Madrid, el Barcelona supo ajustar la defensa y aprovechar los tiros exteriores para firmar un parcial favorable. La falta de acierto en los últimos compases dejó al cuadro blanco algo relegado. Gran parte de la culpa la tuvo Kevin Punter, quien se coronó como el máximo anotador del primer cuarto con 11 puntos, sellando el 24-28 intermedio.
Segundo cuarto: Scariolo ajusta las piezas en el Real Madrid (42-46)
El segundo periodo trajo consigo la rotación y la rebeldía de Andrés Feliz, que entró con una actitud arrolladora anotando 6 puntos casi consecutivos. Sin embargo, el Madrid sufría desde la larga distancia, fallando la mayoría de sus lanzamientos triples. El Barça no perdonó esos errores, castigando en la pintura y trasladando el juego a la zona madridista para estirar la ventaja en el marcador.
Ante el bache ofensivo, Sergio Scariolo detuvo el crono. Tras el tiempo muerto, el técnico italiano movió el banquillo e introdujo a sus piezas de seguridad: Facundo Campazzo, Edy Tavares y Sergio Llull regresaron a la pista para ordenar el esquema. El ajuste dio frutos, reduciendo la distancia y conteniendo la sangría. Al descanso, el Barça se marchaba arriba por una renta mínima de 4 puntos (42-46), dejando todo abierto para la segunda mitad.
Tercer cuarto: Hezonja lidera la remontada blanca (63-65)
El Real Madrid saltó al tercer cuarto con una cara completamente renovada. Liderados por un Facu Campazzo eléctrico y un Mario Hezonja sencillamente imparable, los locales firmaron minutos de altísimo nivel, logrando recortar las distancias e incluso ponerse por delante de forma momentánea. El alero croata se echó el equipo a la espalda, castigando desde el triple y asumiendo la responsabilidad de la ofensiva.
No obstante, el Barça supo sufrir. Aunque los catalanes cayeron en el bonus muy rápido debido a las faltas, el Real Madrid no terminó de penalizar desde la línea de personal, firmando un irregular 1 de 2 en varias visitas al tiro libre. En el otro aro, a Tavares le costaba contener el plan de juego culé, diseñado para abrir la pista y liberar a sus tiradores. El intercambio de canastas dejó el electrónico 63-65 a falta de los últimos diez minutos.
Último cuarto: Un final de Clásico no apto para cardíacos
El último cuarto no pudo empezar mejor para los intereses blancos: un poderoso 2+1 de Usman Garuba encendía el pabellón y ponía en ventaja al Madrid. Sin embargo, la alegría fue efímera. La segunda unidad blanca no logró consolidar la renta y dejó escapar la ventaja ante un Barça muy sobrio que castigaba cada pérdida.
La tensión se palpaba en el ambiente y la diferencia se mantuvo en un puño. Pero a falta de 4 minutos, el Barcelona firmó un parcial que los colocó 7 arriba. Scariolo paró el partido para replantear la pizarra y el Madrid inició una persecución agónica. Con solo 45 segundos en el reloj y un último tiempo muerto, la pizarra del técnico italiano buscaba el milagro del empate o la victoria.
Mario Hezonja, el MVP indiscutible del partido con 27 puntos en su casillero, revivió las esperanzas blancas al conseguir un providencial 1+1 (tiro libre tras canasta) a falta de 37 segundos. El Madrid se colocaba a tiro de piedra, pero el Barça tiró de veteranía en los segundos finales, forzando una nueva falta y sellando desde la línea de personal el definitivo 83-88. Victoria balsámica para el cuadro azulgrana en un Clásico de Liga Endesa vibrante que abre un año de emociones fuertes.





